domingo, 3 de junio de 2007

Duendes y sombras

Los Duendes me asaltan amparados en la penumbra, roban mis sueños y me desvelan. Se rien de mi debilidad y juguetean sobre mi almohada mientras trato inutilmente de alejarlos. Se ríen de mi debilidad y juguetean sobre mi almohada mientras trato inutilmente de alejarlos; son la sombra de la que huyo sin fortuna y me atormentan cuando trato de evadirlos.

Cada noche la misma batalla sin tregua; afilan sus diminutas lanzas de plata contra el pedernal de la conciencia, dispuestos a dstrozar mis escudos de humo en la siguiente contienda. ´Genios malévolos de la ironía, me despiertan arañándome la espalda, sabiendo que quizás jamás los encarcele.

Ruines y cobardes aparecen tras la embriaguez nocturna del cansancio, hambrientos del valor que no poseen, tratando de acabar con la esperanza, con mi última esperanza, de volver a ver la aurora.

1 comentario:

['mju:zik] dijo...

uy! cuantas charlas de duendes, como olvidarlo. nunca se van.abrazo